Edicion : A domingo, 17 de diciembre de 2017 Edicion Archivada

Opinión


Por : José Rodríguez Salgado 

Espías en la Revolución Mexicana

Presencias y Evocaciones

En un artículo anterior comenté sobre Agentes del Servicio Secreto, que prestaron su servicio al mejor postor infiltrándose en alguna facción para obtener datos valiosos, sobre planes políticos, sediciosos, etc… Pueden citarse a J D Womack, Roy H Adams, Frank Mattews, V H Mathews, James D Hallen, Fred D Thompson y L L Hall. Destaca como doble agente Paul Mason, que en 1913 colaboró tanto para el gobierno huertista, como para los constitucionalistas. Durante el gobierno de Venustiano Carranza, se creó la oficina del Servicio Secreto Mexicano, a cargo del estadounidense Jesús M Arriola, quizás el más connotado jefe del Servicio Secreto de Carranza y de Adolfo de la Huerta.
En el contexto de la Primera Guerra Mundial, el servicio de inteligencias de las potencias jugó un papel estratégico. Tal fue el caso de Franz von Popen, agregado militar de la embajada de Alemania en Washington, quien ofreció armas y respaldo económico, a Victoriano Huerta, para que éste realizara otro golpe de estado y declarara la guerra a los EE.UU.
Hay datos acerca de la invasión norteamericana al Puerto de Veracruz, de abril de 1914, que tuvo el propósito de impedir el desembarco de armamento del buque Ypiranga, destinado al gobierno huertista. En este rubro también destaca la expedición punitiva de marzo de 1916, que dio persecución a fuerzas revolucionarias por Francisco Villa, como respuesta al ataque villista a la ciudad de Columbus, Nuevo México, el 9 del mismo mes. En esta acción sobresalió John J Pershing, comandante de las tropas invasoras.
Existen también datos sobre las actividades conspiradoras del presidente de Guatemala, Gral. Manuel Estrada Cabrera, que fomentó y apoyó acciones de los revolucionarios mexicanos Manuel Castilla Brito, Nicolás Cámara Vales y del anticarrancista Rubén Culebro, entre otros. En el INEHRM, aparece información sobre algunas de las reuniones multilaterales o bilaterales que pretendieron influir en el curso de la Revolución, como las Conferencias de Niágara Falls, celebradas en mayo de 1914, bajo los auspicios de la administración de Woodrow Wilson, a raíz de estas reuniones, mediaron los representantes de algunas naciones latinoamericanas para lograr la pacificación en México.
Se presentan además datos sobre algunos miembros del Senado norteamericano que formaron parte de los subcomités de Relaciones Exteriores de 1912 y 1919, quienes reunieron información sobre presuntos daños a las vidas y propiedades de ciudadanos estadounidenses radicados en el país durante la Revolución, para justificar la intervención armada contra los gobiernos de Madero y de Carranza. En ambos subcomités destacó la participación de Albert Bacon Fall, portavoz de las compañías petroleras norteamericanas, constante instigador de conflictos cuyo objetivo era contrarrestar las acciones de Samuel Guy Inman, misionero protestante que desarrolló una amplia campaña a favor del carrancismo.
Durante el desarrollo de la Revolución sobresalió la participación de algunos voluntarios, mercenarios y aventureros, involucrados en los enfrentamientos armados. Ellos formaron parte de las diversas facciones en pugna. Sobresale la figura de Giuseppe Garibaldi, nieto del unificador de Italia, que participó en las filas maderistas; del sueco-británico Ivor Thard Gray, del también sueco Emil Lewis Holmathal, del escosés George Saint Clair Douglas y de los estadounidenses Eduard O’ Reilly Synnott, alias Tex y Tracy Custer Richardson, del sudafricano Johannes Viljoen, todos ellos con vasta experiencia en algunas de las más importantes luchas que se libraron en el mundo a fines del siglo XIX y principios del XX.
Algunos de los extranjeros mencionados proporcionaron a la lucha revolucionaria el manejo técnico indispensable del armamento de punta de la época, como la ametralladora, los explosivos y el piloteo de los primeros aviones utilizados con fines bélicos. tales fueron los casos del italiano Francisco Santarini, mecánico aeronáutico al servicio de la flotilla aérea del ejército constitucionalista; del norteamericano John Hector Worden, primer piloto militar extranjero que voló en México, a las órdenes de la División del Norte; de los hermanos Thomas y James M Dean y del rumano George Puflea, sagaces aviadores de los ejércitos de José María Maytorena y Álvaro Obregón… (Continuará…)

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