Edicion : a miércoles, 25 de abril de 2018 Edicion Actual

Opinión


Por : Álvaro Venegas Sánchez 

Nubarrrones en la víspera

Todo parecía normal en el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación. La convocatoria para elegir nueva dirigencia nacional fue publicada en tiempo y forma con base  en la norma estatutaria. El cambio de fecha puede adelantarse o retrasarse. Nada extraño. En este México nuestro, acuerdo político puede cambiar o hacer a un lado incluso preceptos constitucionales. Sin embargo, la normalidad fue trastocada por el fallo de un juez de distrito en materia de amparos y juicios federales quien dejó sin efecto provisional actos de Juan Díaz de la Torre como ocupante de la presidencia del consejo general sindical. 
Ayer domingo, antes de sentarme a escribir leí que el asesor Carlos de Buen, informa que el alegato de fondo en los amparos es que “Elba Esther fue destituida ilegalmente del organismo gremial y violación del estatuto al designar a Díaz de la Torre  como presidente del Consejo General Sindical para el Fortalecimiento de la Educación Pública y al mismo tiempo secretario general sin que pueda ejercer ambos cargos”. Aclara además que la suspensión provisional no invalida la toma de nota del 2013 expedida por el Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje a favor de Juan Díaz: “Es sólo para que no surta efecto mientras se resuelve la suspensión definitiva”. Por ello, explicó, “los acuerdos que se tomen en el séptimo Congreso Nacional Extraordinario del SNTE a celebrarse a partir de hoy y hasta pasado mañana en Puerto Vallarta, no tendrían validez legal si se mantiene la suspensión provisional”. En buen lío está la dirigencia del sindicato. 
Obviamente al margen de la dinámica que tome la disputa allá arriba, los representantes seguidores de Díaz de la Torre tienen compromiso y responsabilidad de atender y responder la molestia e inconformidad que el magisterio hizo patentes tanto en Guerrero como en otras entidades. Los temas del Congreso sobre los cuales deliberaron los Delegados en la etapa seccional, no estuvieron exentos de reclamos y los resolutivos fueron enriquecidos con agregados propios de la preocupación de los trabajadores de la educación. Sería erróneo simularles atención y peor aún ignorarlos. Muchos Delegados de por sí no tenían confianza: “para qué si todo está hecho y ya lo traen”. Palabras que resumían enojo y desaliento. Por tanto, aquí abajo y donde quiera, a la base magisterial para nada le interesa si Juan sale, es reelecto o pone un incondicional. En cambio, está a la espera de que sus situaciones concretas sean resueltas.
 Al respecto la SEP, con velocidad inusitada, aclaró de inmediato que el único interlocutor válido que reconoce es el SNTE encabezado por Juan Díaz de la Torre. En congruencia, que no pierda tiempo. El momento es propicio para resolver pendientes y dar hasta lo que no le han solicitado. Finalmente la autoridad igual sabe lo que al magisterio nacional y a su organización sindical arrebató la llamada reforma educativa y exige le restituyan. Por supuesto, en el mismo tenor deben actuar las autoridades educativas estatales. ¿Hay riesgo de agitación y movilización, de que el magisterio institucional y el disidente interrumpan las clases y salgan a las calles? No creo. De la CNTE ni dudarlo. El problema de la Coordinadora es querer transformar al SNTE presionado y actuando desde fuera. Según mi opinión, así no se puede.  
En fin, esperemos y veamos qué ocurre en las próximas horas y días. Si los nubarrones anticiparon realmente una tormenta o solamente un calambre para el destinatario. Mientras tanto, reseño brevemente que en el congreso de la Sección XIV, participé en la mesa 8 cuyo tema fue CERTEZA LABORAL. Consideré era la más importante del temario para los maestros en activo. Lo hice por la convicción de que, sin antes del 2012 la situación de los trabajadores estaba mal, merced a la reforma educativa hoy está peor. Me siento satisfecho de haberlo hecho. La comisión que la coordinó en la plenaria fue severamente cuestionada. Recibió reclamos certeros. A varios sorprendieron y molestaron  los resolutivos que dieron lectura; los desaprobaron y preguntaron de dónde los habían sacado. Deslegitimado su trabajo, el presidente de la mesa tuvo que aceptar los agregados de los Delegados que interpelaron. Mis 12 propuestas contenidas en la ponencia que presenté habían sido excluidas; el presidente les dio lectura, fueron aprobadas e incorporadas en el  cuerpo del dictamen.
La primera sugiere recorridos regionales no para el saludo y la foto, sino para realizar mesas de trabajo con especialistas en derecho laboral y asistencia de comités delegacionales y representantes de Centros de Trabajo. Otra habla de no permitir cancelación de conquistas bajo reglas anteriores y las que logran por concurso los trabajadores con base a disposiciones actuales; para ello si fuera necesario hacer uso de métodos criticados pero que funcionan y las autoridades necesitan para escuchar y atender; modalidad de gestión que ellas han propiciado. Desde luego, el conjunto de resolutivos del congreso seccional es importante; pero no basta ni es suficiente. Es cuestión de que el magisterio en servicio y personal en retiro, con orgullo y dignidad pidan que los representantes rindan cuentas. Veremos si hay congruencia con el compromiso para fortalecer la unidad sindical.

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