Edicion : 8718 lunes, 23 de abril de 2018 Edicion Archivada

Opinión


Por : Álvaro Venegas Sánchez 

Gran dilema, pensión o Centro Fox

“El PRI regresará a Los Pinos”, anticipó Vicente Fox el 25 de septiembre del 2010, en entrevista concedida al diario el Universal. No era presagio; la declaración formaba parte de un plan ideado para salvar el pellejo. Si no contaba con los panistas para defenderse, buscaría aliarse con quien se perfilaba candidato del PRI a la presidencia de la República, Enrique Peña Nieto, gobernador del Estado de México en ese tiempo. Asumió la faceta como porrista del Revolucionario Institucional al día siguiente de recibir un citatorio en su rancho para aclarar el origen de 27 millones de pesos. Estaba enterado que Felipe Calderón lo investigaba; le seguía los pasos y revisaba minuciosamente sus propiedades y cuentas. Por eso avanzó con rapidez en su plan de aliarse con Peña Nieto.       
Para librarse de una denuncia concertó la primera cita con el priista, la cual se concretó el 25 de noviembre de ese mismo año. Comieron en privado en la ex hacienda San Cristóbal, tocaron temas importantes de interés nacional y refrendaron amistad. Al concluir la encerrona hubo más que un apretón de manos. El primer presidente panista acordó hacer proselitismo a favor de Peña e impulsar el retorno del PRI al gobierno de la República. Sellaron así una complicidad que mantienen vigente, en la que cada uno defiende al otro. Relatan el pasaje Raúl Olmos y Valeria Durán en el libro: FOX, Negocios a la sombra del poder, editorial Grijalbo.    
Transcurridos más de siete años, ante la incertidumbre de que el PRI mantenga la presidencia como resultado de la elección del próximo 1 de julio, quien triunfó en el 2000 con la promesa del cambio y terminó abrazando al priismo, podría dejar de hablar maravillas de José Antonio Meade y apoyar al candidato de Por México al frente. Rubén Aguilar, ex vocero e intérprete de Fox durante su gobierno, en entrevista con Álvaro Delgado, Proceso, No. 2162 publicado el 8 de abril, revela que se reunió con él y lo convenció de que sólo Ricardo Anaya puede derrotar a AMLO. Le dijo: “Si usted no quiere que llegue López Obrador a la Presidencia, si piensa que es un atraso para el país, que nos va a regresar 40 o 50 años en la historia, dese un escenario B, no sólo un escenario A, no apueste sólo a uno”. Y me contestó: “Sí, No lo había pensado”. ¿Convenció Aguilar a Fox? Tal vez no, pero le inyecto fuerte dosis de preocupación. 
Vicente Fox ha despotricado contra el candidato de Morena. Su antipatía visceral, refleja una especie de odio. Razón de más ahora que podría quedar sin su adorada pensión. La advertencia de AMLO la rechazó vía cuenta de twuitter con argumento cínico: “es para no robar”. El tema de las pensiones a los expresidentes, ha sido super evidenciado y la mayoría de los mexicanos considera que después abusar y enriquecerse como quisieron, no merecen la gratificación vitalicia. Hoy día equivalente a 205 mil pesos mensuales y adicionalmente gozan de los siguientes beneficios: cuerpo de seguridad, personal de servicio, pago de teléfono, derecho de automóvil para él y otro para la esposa, tres automóviles para escoltas, pago de tenencia, verificación y mantenimiento, predial, gastos de jardinería, luz, limpieza; todo pagado con recursos públicos. Además, reciben bonos y compensaciones por ejemplo aguinaldo. Ante el riesgo de perder semejante privilegio, es probable que Fox no duerma o bien despierte pensando: ¿Y qué tal si Pepe Meade no sale del tercer lugar y “Lopitos” gana la elección? Sí, no lo había pensado; dijo a su ex vocero y éste dejó ver la posibilidad de que su ex jefe cambie de opción electoral, Anaya por Meade.
Sin embargo, debe estar en gran dilema. Mantenerse apoyando al PRI, si triunfa Pepe Meade, tendría asegurado todo. En cambio, con Anaya, si al final fuese congruente y rompe “el pacto de impunidad”, solamente salvaría la pensión. La riqueza que posee, que acumuló de manera sospechosa junto con su esposa y los hijos de ésta durante y después de salir de presidente, quien sabe si resista las presiones para transparentarla. Es de dudar que Anaya siga apoyándolo con los recursos humanos y económicos que hoy le brinda el gobierno federal. No quedaría en situación de pobreza, pero tiene razón de preocuparse; porque tampoco es seguro que Ricardo Anaya alcance y derrote al candidato de Juntos Haremos Historia. Cuestión de imaginar el terror que causa a Fox la eventual llegada de AMLO a la Presidencia.
“En sus estados financieros, el Centro Fox y Vamos México reportan que su plantilla laboral es de 21 empleados, con un gasto anual de 3 millones 107 mil pesos. Pero 13 de los trabajadores del rancho San Cristóbal en realidad cobran su sueldo en el gobierno federal. Como expresidente de México tiene 20 empleados a su servicio, pagados con recursos públicos, que representan un desembolso anual de 6.3 millones de pesos. Para él, es normal y lo defiende”. LA EGOTECA DE FOX. “El hacedor del milagro de la democracia mexicana”, reza la placa gruesa de metal que descansa sobre una réplica del escritorio presidencial, ubicado en una de las salas del museo del Centro Fox, cuya explanada y auditorio al aire libre se ponen a disposición para eventos sociales, con capacidad de 1500 invitados. La renta tiene un costo de 45 000 a 50 000 pesos”. “En el 2015 la dirección comercial del Centro logró vender 220 cenas románticas en los jardines y en un granero anexo, bodas, entrega de 10 anillos de compromiso, bautizos, primeras comuniones, conferencias, congresos, logrando ventas por 4 millones 952 mil pesos”
Los entrecomillados del párrafo anterior corresponden al libro citado de Olmos y Valeria. Lo recomiendo a lectores que quieran ampliar su opinión y dimensionar la autoridad moral del protagonista de Fox Pópuli. Está más interesante que sus programas.

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