Edicion : a lunes, 21 de octubre de 2019 Edicion Archivada

Opinión


Por : Antonio León 

Palabrerío


Publicada:  08 octubre, 2019 -- Actualizada: 08 octubre, 2019

La paradoja de nuestro gobierno municipal, es que a pesar de haber ganado las elecciones el partido MORENA con su líder a nivel nacional  López Obrador, cuya filosofía de gobierno es la austeridad republicana, seguimos padeciendo de ediles con mentalidades retorcidas de gobernantes de derecha. Con puntos de vista estrechos respecto al desarrollo social. Hablan mucho pero la cuenta pública sigue oculta sin justificación alguna, a pesar de que el presidente de La República no esconde nada, ni siquiera su salario.

Se generaron mayores expectativas de tener un gobierno sustancialmente mejor a los anteriores, pero en la práctica están demostrando ser expertos en eso de darle atole con el dedo al pueblo, sin importarles lo sustancial de un gobierno de izquierda,  que es mejorar la calidad de vida del  pueblo al que presumen representar, y optimizar el manejo del erario en beneficio directo de la sociedad.

La salud mental de los gobernantes  se presta a suspicacias, sin ningún escrúpulo, utilizan el erario a su arbitrio al margen  del común denominador de la sociedad. Ediles  aduladores expertos en vivir doblando la cerviz y arrojando a la cañería la dignidad propia, porque la dignidad no da dinero, pero las genuflexiones sí.

Los ediles multiplican su economía, mejoran su estatus social, pero desde que sienten el poder público en sus manos van reduciendo poco a poco sus valores. Hablan demasiado pero escuchan poco. Desdeñan un salario que permita vivir en la sana medianía porque la codicia hace presa de ellos fácilmente. La ciudadanía esperaría que a medida que pasan el tiempo en el gobierno fueran mejores seres humanos, pero no es así.

El gobierno ha estado desde hace varios ayeres contaminado por bajos instintos, y hasta ahora la cuarta transformación no les ha hecho la mínima mella, todo sigue como agua estancada y espesa, en donde los servidores del municipio parecen estar sumergidos obsesivamente en un rictus de ensoñación que deja totalmente perplejo al pueblo igualteco.

Gobierno tras gobierno, se han heredado el modo de gobernar sin hacer nada de verdad trascendente para mejorar las condiciones de vida de sus gobernados, funcionarios públicos de prestigio publicitario pero de resultados pírricos, pagado con exceso su trabajo insignificante sin compromiso con el pueblo, con una moral de vacilada a la justa medida de su ambición personal.

Hasta el martes próximo estimado lector.

Copyright: Diario 21

e-Paper

VER ACERVO