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Por: Emmanuel Estrada López

Lo que la elección nos dejó. Parte 1.

Agenda política… para no políticos


Fecha Publicacion:  viernes, 11 de junio de 2021 - 02:00:00 -- Fecha Actualizacion viernes, 11 de junio de 2021 - 05:18:43

Después de una pausa para enfocarnos en el proceso electoral, regresamos a atender nuestra columna semanal. Agradezco a la casa editora de Diario 21 por darme las facilidades y permitirme volver a este espacio.

Por supuesto que el tema obligado es el proceso electoral. Sin duda que hay muchas perspectivas para hacer análisis, por lo extenso de los hechos acontecidos el pasado 6 de junio. 

Voy a separar el panorama nacional y la próxima semana comentaremos lo local.

Lo primero que quiero resaltar es que el proceso electoral, en términos generales se desarrolló en calma y con normalidad. La participación ciudadana fue una característica, en la que se alcanzó la votación de poco más del cincuenta por ciento del padrón, lo que representa un buen número de ciudadanos que salieron a sufragar.

La configuración política del país se ha pintado de nuevos colores. De las 15 gubernaturas en disputa en 11 hubo alternancia (vamos a descontar Guerrero, ya que está en recuento la votación y no hay resultados oficiales). Sólo 3 mantuvieron el gobierno: Querétaro y Chihuahua (PAN); y Baja California (MORENA). Hasta el momento, MORENA ganó 10 (Sonora, Sinaloa, Nayarit, Michoacán, Colima, Tlaxcala, Campeche, Zacatecas, Baja California y Baja C. Sur); el PAN 2; el Verde Ecologista 1 (San Luis Potosí) y Movimiento Ciudadano 1 (Nuevo León).

Estos resultados podrían resumirse en un avance en las entidades para el partido en el poder. Sin embargo en el tema de la Cámara de Diputados, MORENA perdió terreno, tanto así que no tendrá, como hasta hoy la tiene, mayoría absoluta, ya que cuenta con 253 escaños y pasaría a 203.

Los partidos del bloque opositor ganaron terreno. De acuerdo a las estimaciones y por la información del PREP, el PRI que tenía 49 curules podría llegar a 75; el PAN, de 79 a 117; el PRD de 11 a 21; y Movimiento Ciudadano de 25 a 27. Sin duda un avance significativo. Con estos números se visualiza un contrapeso importante (si todo se mantiene así) hacia el partido gobernante. Y no es que mi deseo sea que estén en contra de todo y a favor de nada. Lo que se espera es que tomen el papel de una oposición responsable, que vele por los intereses de los mexicanos y defiendan cualquier intento de modificar la Constitución para debilitar las instituciones o perpetuarse en el poder. No todo lo que se proponga es malo. Seguramente habrá votaciones que coincidan con el partido mayoritario. Porque el trabajo legislativo se basa en la construcción de acuerdos. Sin embargo, no compartiremos aquellas decisiones que tengan como fin avalar reformas que conduzcan a México a un camino equivocado, como la dictadura.

Y en ese sentido, hizo eco (en otras entidades) el llamado de alerta para tener un poder, en este caso el Legislativo, que funcione como contrapeso al Ejecutivo. Y digo que en otras entidades porque en Guerrero, 7 de los 9 distritos electorales, los ganó morena, incluyendo el 02, en el cual hubo reelección. Lamento mucho esto porque el trabajo legislativo de la diputada en sus dos años y medio, fue sumamente mediocre. Limitado a levantar la mano, que fue el principal perfil que eligió el presidente para los que buscaron relegirse. Sin una sola obra para su distrito gestionada. Sin un solo peso adicional al presupuesto de Iguala. Y eso que había gobierno local de su partido. ¿Usted cree que con un presidente municipal distinto a sus siglas traerá algo para Iguala? Ojalá que sí. Por el bien de la gente que aquí vivimos y por cumplirle (ahora sí) a quienes votaron por ella.

En este distrito 02 no hubo alianza entre el PRI y PRD. Los candidatos de estos partidos compitieron para quitarse votos entre ellos, mientras que la gran beneficiada fue la que hoy se reelige, porque cualquiera de los dos candidatos, Araceli Alvarado o Lázaro Mazón, eran por mucho, mejor perfil, por trayectoria y productividad. Este análisis post electoral evidencia como factor de la derrota, haber sido uno de los pocos distritos electorales del país, en el que no se fue en alianza. La razón, no la sabemos, pero las dirigencias nacionales tienen que asumir este costo, ya que de haber ido unidos, se hubiese dado mayor competitividad a la elección.

Regresando al tema principal, aunque Andrés Manuel minimice la derrota de su partido en el Congreso, sin duda le duele y le molesta. Más que ganar gubernaturas, le importaban las diputaciones. Se avocó a formar sus clientelas electorales a través de apoyos gubernamentales. Incluso, la vacunación contra el COVID, fue utilizada como propaganda política.

A pesar de todo eso, Morena en la Cámara, perderá aproximadamente 50 escaños. Lo que le quita la mayoría. Sin embargo, y quien se perfila a ser un partido relevante, es el Verde, que de 11 diputaciones, podría ascender a 48*, lo que obliga a Morena a negociar su maridaje que han llevado en esta legislatura. Lo cual no es ninguna sorpresa, el Verde se ha convertido en un partido bisagra, que se acomoda desde el año 2000, con el partido en el poder. Recordemos que ya apoyó al PAN, después al PRI, y ahora trabaja de la mano con Morena, olvidándose de la agenda ecologista, apremiando la negociación. Con este número de diputados seguramente venderá caro su amor para recuperar lo que gastaron en la campaña publicitaria que implementaron un día antes de la elección con influencers y artistas para inducir el voto hacia este partido.

Como les decía, hay muchas aristas para realizar análisis de esta elección. Podría argumentar que Morena ganó en gubernaturas, pero perdió en bastiones como la Ciudad de México, en la que de gobernar 14 alcaldías, ahora sólo lo hará en 6. Cuando en 2018, la configuración era: Morena gobernaba en 14; el PRI en 1 y el PAN en 1. El corazón de morena se vio severamente dañado, pero sobretodo evidenciando que gobernaron mal, y que su bastión les ha dado un duro revés. Sólo como comentario, Layda Sansores era alcaldesa de Álvaro Obregón, su partido perdió en esta elección, pero ella se fue a capitalizar la marca morena a otro estado, lo que quiere decir que a quienes gobernó en su alcaldía no los dejó nada contentos su gestión y fue a hacer como se dice “ronchita” a otro lado.

También en el Estado de México perdieron casi la mitad de los ayuntamientos que gobernaban: de 57 ahora lo harán en 30. PAN, PRI y PRD, de haber ganado por separado 53 ayuntamientos en el 2018, ahora tendrá 77. Y así, cada entidad en la que hubo elecciones.

Agradezco el favor de su atención esperando encontrarnos la próxima semana en las páginas de este su periódico “Diario 21”, para continuar con el análisis de la elección.

*Todos los datos vertidos en esta columna, fueron tomados de diversas fuentes periodísticas y que están sujetas a cambio por la autoridad electoral.

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